NUESTRA PRESENTE RESPONSABILIDAD HACIA EL FUTURO EDRI.

Carlos Enrique Speroni 5to. Congreso D4849 EGD Juan Yañez Mendoza, Mayo 2019.

Deseo pedirles que me permitan un homenaje y una aclaración. El homenaje a mi muy querido amigo de muchos años, Juan Yañez, con quien tuve el privilegio de compartir muchos e importantes momentos en varios acontecimientos que me tuvieron como protagonista en aquel grande y recordado D4860  que dejó una huella profunda en la historia del rotarismo regional  por lo que felicito al Gobernador Daniel Mayo por la justicia del homenaje que le estamos ofreciendo y de la que algunos otros, también prohombres rotarios, no han sido receptores -hasta el momento- aunque no pierdo las esperanzas de verlos en el parnaso de las musas de Rotary.  Acabo de pedirles que me permitan un homenaje y una aclaración y ésta ultima es que acepten, quienes me escucharon en el Instituto de Montevideo, magistralmente liderado por quien hoy representa al Presidente Barry  -nuestro amigo Luis Rodriguez- volver a hacerlo ante la triste vigencia de un tema que implica reconocer las realidades que hoy nos amenazan, como primer paso para sustentar las bases del futuro que nos espera. 
Y como todo tratamiento exitoso demanda un diagnóstico claro  no  podemos dejar de admitir que en nuestro movimiento  hay cimas y simas, alturas y depresiones y ellas, precisamente,  nos llevan a decir las cosas por su nombre como siempre ha sido mi costumbre, con los débitos y créditos propios de la franqueza que nos debemos entre todos y que no todos aplican  cegados por el esplendor de posiciones futuras  y supuestamente mejores  que generalmente les resultan esquivas y decepcionantes.
Consecuentemente es imperioso que hurguemos en las intimidades de este generalizado y creciente proceso recesivo, salvo honrosas excepciones, para  concluir acerca de las causas que las generaron y sus actores.
Recordemos dos fechas trascendentes: el ingreso del rotario un millon, hace mas de 30 años,  y al poco tiempo abandonando Rotary,  y el logro del rotario un millón doscientos mil hace mas de 20 años para darnos cuenta del magro crecimiento de un 2%  hasta la fecha  con apenas algo mas de aquellos 1.200.000 socios. 
Situación demostrativa que pone en evidencia la carente capacidad de retención puesta de manifiesto por la velocidad de la puerta giratoria con la que recibimos y despedimos a quienes vieron en Rotary una alternativa de vida diferente y se alejaron sin haber encontrado las realidades imaginadas.
Y este alejamiento no sería la peor consecuencia  de tales desilusiones dado que al mismo le acompañan, en la mayoría de los casos, los crueles comentarios con que nos califican quienes dejan Rotary sin llegar a comprender su esencia y de ello no están exentos quienes debieron asumir el rol de mentor o padrino y no lo hicieron pues creyeron que su responsabilidad era captar un socio, como si fueramos un club deportivo, olvidando que debieron traer a una persona con aptitudes y actitudes proclives para ser rotarios .
Afortunadamente,  como lo acabo de decir, Rotary no es una meseta y en cada una de las partes de su universo existen situaciones claramente  diferenciadas. 
En unas nos encontramos con evolución y desarrollo, en otras con el complaciente paso del tiempo  y en otras, lamentablemente, con pruebas de  indiferencia y hasta abandonos inmerecidos. Consecuencia de ello es la cruda realidad de clubes activos y numerosos a muy cortas distancias de otros que no reúnen siquiera el número mínimo necesario para integrar su Junta Directiva, pero encuentran su justificación: culpar  a la crisis sin advertir que se están refiriendo a su propia crisis que no es, necesariamente, la del lugar común donde ellos residen mientras otros evolucionan. Es la autocrisis o sea la que ellos mismos han generado por comodidad, por indiferencia o por complacencia. Y asi transcurren los tiempos perdiendo socios los clubes, perdiendo clubes los distritos, reduciéndose las zonas y con ellas las posibilidades de mejores representaciones en el mundo de Rotary que traerían el aire fresco que motiva y aggiorna y cuya ausencia nos aisla y hastaignora.  La mejor prueba de lo que digo la encontramos en el Directorio Oficial con la notoria ausencia de dirigentes que en otras épocas nos representaban abundosa y tradicionalmente.
Y haciendo propias las palabras de José Martí referidas a que la verdad es para decirla, no para ocultarla los invito a que nos introduzcamos en  el túnel de nuestros tiempos y busquemos las imágenes de nuestros clubes  a 10, 15  o mas años.  ¿No serán ellas crueles recordatorios que hagan realidad aquello de que todo tiempo pasado fue mejor?.  ¿Cual es, entonces, nuestra presente responsabilidad hacia el futuro, que me motiva a expresarme ante Vds? Si actuara con conformismo,  olvidando el presente,  me expresaría- con no disimulado entusiasmo- acerca de todas las infinitas posibilidades que tenemos como rotarios para servir a nuestros semejantes,  para ser útiles, para BRINDAR ESPERANZA como nos lo dijera el Presidente MAT Caparas a quienes fuimos sus Gobernadores hacen mas de 30 años!   En consecuencia, me pregunto:  ¿estaremos en condiciones quienes hemos transitado los caminos de Rotary   durante tanto tiempo, y hoy integramos la “edad promedio” de los 75 años,  de ser anfitriones de quienes tendrán la edad de nuestros hijos o nietos, ofreciéndoles la posibilidad de ingresar a nuestros clubes. Ciertamente que sí pero admitamos que somos habitantes de un universo con grandes diferencias.  Clasificándolo en tres grupos tendríamos el siguiente panorama:  Uno de ellos compuesto por aquellos clubes que  han sabido honrar sus compromisos mediante un crecimiento gradual y responsable y que hoy brindan ejemplo,  nada menos que ello, basado en la selección de sus miembros.  Otro, representativo de la mayoría de quienes vienen manteniendo trabajosamente el número de sus integrantes originarios, 20 o 25 según los tiempos, y que han sufrido las mismas consecuencias de la puerta giratoria evidenciando que fueron incapaces de retener lo que trabajosamente incorporaron.
Si recordáramos aquellas referencias de otros tiempos  que citaban un crecimiento bruto anual del 10%  que se reducía al neto del 3% por distintas causas, entre las cuales las renuncias eran las menos significativas, tendríamos que clubes con 20 o mas años de vida  hoy deberían tener no menos del 50% de crecimiento y sin embargo siguen manteniendo la misma cantidad de socios de sus inicios.
Y no investiguemos sobre el avance de la edad promedio, convertida en una clara demostración de la buena salud consecuencia de la vida sana de muchos de nosotros…   Pero nos falta considerar aquellos, que no son pocos al ser mayoría, que se ubican por debajo de las cifras reglamentarias  soportando la pesada carga de no superar,  o apenas lograrlo,  el limite crítico de los diez socios. Conforman una categoría,  a la que podríamos considerar virtual, pues es bien sabido que sus sesiones no reúnen ni a la mitad de sus socios listados. ¿Ante este panorama podríamos pensar que un grupo de 6 a 8 personas,  por  muy buenas que sean sus intenciones y capacidades,  pueden ser ejemplo y motivación para crecer? Quienes tenemos clubes en esas condiciones,   agravadas por el hecho de haber ocupado posiciones destacadas en nuestra organización, deberíamos admitir que,  si no logramos crecer en tiempo y forma, no somos el mejor ejemplo y  menos el necesario para que otros se inspiren y nos acompañen. Y mantener la membrecía, no es crecer, mis amigos! Ofrezcamos nuestras capacidades para que nazcan nuevos clubes,  con familias interesadas,  que vivan las mismas experiencias y tengan los mismos disfrutes que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas.  Lamentablemente la añosa población de muchos pueden hacer  incompatible la convivencia entre abuelos, padres o nietos pero si será valioso que aquellos puedan ofrecer sus experiencias, hacer docencia  y explicitar sus  logros  como asi también las advertencias de no cometer los mismos errores que cometimos y nos han llevado a esta situación casi límite.  Y este distrito es un ejemplo del destrato sufrido hace un  tiempo por la indiferencia  de quienes  desconociendo las realidades de la región se manejaron  por cómodas y frias estadísticas justificatorias de sus decisiones.  Las mismas  que nos han llevado a que tengamos hoy solo 6 distritos de los 17 que supimos tener, los que nos señalan el camino hacia los cuatro que seremos en poco tiempo con la consolidación de los que aun no la han sufrido.   Y en este punto debo destacar la actitud de los Gobernadores Daniel Mayo y Nestor Montero quienes dieron un ejemplo no antes visto de comprensión y tolerancia al expresarse conjuntamente en el mensaje que enviaron a Vida Rotaria como paso previo a la consolidación de ambos distritos,  al decir que nos preparamos para unirnos a trabajar en el servicio y en la amistad . Sencillamente ejemplar! 
Mis amigos, no olvido aquello que me gusta repetir de que, donde hay voluntad siempre nace un camino y el nuestro –y prioritariamente- debe pasar por que seamos  mas pero siendo mejores.   Nos lo dijo el Presidente Carlo Ravizza: incorporen cantidad de calidad!  Si lo dicho hasta ahora sirve de diagnóstico, descarnado pero franco,  asumamos nuestras mejores capacidades para encontrar el tratamiento adecuado, tal como lo hace la ciencia médica ante el paciente grave. Y aquí retomo el título de mi presentación: Nuestra presente responsabilidad hacia el futuro y consecuencia de ello me pregunto y me permito preguntarles:  ¿Tendremos alguna responsabilidad mayor que la que se refiere a la incorporación de jóvenes a nuestros sueños y esperanzas?  Jóvenes adultos que sirvan para amortiguar las consecuencias de las escalas generacionales que hoy se muestran en la mayoría de los casos que conocemos.  O rotaractianos a los que no debiéramos intentar atraer a nuestros clubes maduros o ancianos y prueba de ello son las evidencias que tenemos a diario. 
¿Cuántos rotaractianos sobreviven a sus incorporaciones en clubes rotarios? Y mas grave aun ¿cuántos rotarios entienden y aceptan las responsabilidades del cambio y las bondades que el cambio conlleva? Pero sí debe ser nuestra responsabilidad asumir  la tarea de acompañamiento que debemos ofrecer   para que nazcan nuevos clubes de jóvenes  que nos recuerden aquellas epocas doradas de nuestros ingresos hace 30, 40 o más años, inolvidables para muchos de nosotros  y especialmente para mi cuando hace 55 años y con 31  ingresé a mi club. Somos afortunados sobrevivientes de más de una generación que se incorporó a Rotary con la edad que hoy debiéramos promover, para que sea el fundamento del rotarismo del mañana que acompañe y supere a las realidades de hoy. Debiera resultar un tránsito reflexivo y natural,  tal como el que hemos vivido quienes tuvimos la inigualable y muy feliz experiencia  de vernos acompañados y hasta sucedidos exitosamente en nuestras empresas o profesiones con desarrollos y éxitos superadores que lograron nuestrossucesores.
¿Habremos llegado a la conclusión de que será necesario volver nuestra mirada a las evidencias del túnel de nuestros tiempos y trabajar para que ellas se repitan dejando un legado representativo de nuestra lealtad hacia los principios de Rotary y sus valores? . 
Lealtad demostrativa de que no responde a clase social alguna ni a evidencias económicas  o de capacidades intelectuales porque es algo que llevamos dentro de nosotros mismos formando parte de nuestro ser. Porque es nuestra la responsabilidad de que nuestros clubes sean el reflejo de los valores y la conducta de sus integrantes. Porque hemos nacido con esos valores, porque hemos crecido respetándolos, porque los consideramos como la privilegiada y más valiosa de las herencias recibidas de nuestros mayores. La que nos pide que honremos su continuidad asumiendo el compromiso de transferirla a quienes nos sucedan, sus legítimos depositarios y responsables continuadores.
Y por último vuelvo a felicitar al Gobernador y a su equipo por la tarea desarrollada y el ejemplo ofrecido tras el logro de no sólo mantener la membrecía sino incrementarla sumándola a la incorporación activa de jóvenes para que, entre todos,  echen las bases fundacionales del gran distrito a punto de nacer.